Las pilas y baterías son residuos de uso cotidiano presentes en hogares, escuelas, oficinas y comercios. Sin embargo, una gran parte de la población desconoce que estos residuos requieren un manejo especial y que su disposición en la basura convencional puede representar riesgos para la seguridad de las personas y para el medio ambiente.
Durante los procesos de recolección, transporte y compactación de residuos, las pilas pueden sufrir daños físicos que provocan sobrecalentamiento, cortocircuitos, incendios e incluso explosiones. Asimismo, al finalizar su vida útil, contienen materiales que requieren un tratamiento especializado para evitar afectaciones ambientales.